LAS TETAS DE ANGELINA

Como todo el mundo sabe, la actriz Angelina Jolie reveló que se sometió a una operación quirúrgica para remover sus dos tetas sanas, y sustituirlas por implantes mamarios de silicona. Los detalles técnicos y médicamente correctos de dicho procedimiento se los dejo a los médicos expertos en el tema. Sean o no sean candidatos a la presidencia de Uruguay, y estén a favor, o en contra, de la legalización del aborto.

 

A nivel callejero, “la Jolie” se sacó las tetas que su mamá y su papá le dieron y se puso unas de plástico.

La noticia en sí, no hubiese llamado demasiado la atención, dado que en estos tiempos ponerse lolas artificiales es tan común, que muchos padres en vez de hacer una fiesta para los 15 años de sus nenas, les regalan una cirugía estética para aumentar su busto. O sea, pasan a ser unas diosas tetonas en plena adolescencia, porque eso es el mensaje que viene a través de programas de TV, que muestran que las chicas que triunfan son las que tienen más tetas que cerebro. Y que el triunfar en la vida significa exhibir sin vergüenza alguna su cuerpo-objeto, y con suerte, engancharse a un tipo con mucha guita que les dé todos los gustos. Tipo Wendi Nada.

Nada de eso. Angelina se las sacó porque descubrió que tenía los genes que le daban un 87% de posibilidad de contraer cáncer de mama. Y morirse, como se murió su madre a los 56 años de edad.  Jolie decidió que prefería achicar ese riesgo, y dejar que sus varios hijos la tuviesen alrededor por más tiempo. Y su marido, el potro de Brad Pitt, también. Y lo hizo público. Es decir, ponerse tetas de plástico lo han hecho y dicho muchas mujeres famosas. La diferencia  fue que ella explicó el por qué. Para que otras mujeres supiesen que existe esa opción. La de sacarse senos sanos ante la posibilidad  casi segura de tener cáncer. No la de ponerse tetas nuevas, que eso, como ya lo puse más arriba, lo sabe todo el mundo.

Y curiosamente, al menos para mí, esa decisión levantó una ola  de comentarios adversos o críticos, contra Angelina. Desde que tendría que haber esperado a tener cáncer para hacerlo, o que sentaba un mal precedente ya que, al parecer, todas las mujeres iban a salir galopando hacia los consultorios médicos exigiendo igual operación. Y que los médicos, a su vez, lo iban a recomendar para hacer negocio. Hasta alguien que se preguntaba que si le decían que iba a tener cáncer pulmonar, ella, o sea, Angelina, se extirparía ambos pulmones.

Más curiosamente, muchos de esos comentarios venían por el lado de las mujeres. No sé si celosas de que Jolie sea linda e inteligente, o envidiosas del marido que tiene. También lindo e inteligente. La cuestión es que muchísima gente, mujeres y hombres también, le dieron a lo pavo. Saqué la conclusión (aclaro que no hice una encuesta, ni es una conclusión que tenga atisbo científico alguno…) de que lo que más molestó es el hecho de haberse sacado las tetas sanas. Antes de que tuviese, o no, cáncer. Es como que las mujeres que han tenido cáncer de mama y se han reconstruido las tetas tienen permiso para hacerlo. ¡Pobres! Lucharon valientemente contra una terrible enfermedad. Y se salvaron. Se merecen tetas nuevitas y perfectas. Porque sufrieron. Se bancaron todo sin chistar. Bueno, no todas. Algunas hemos chistado de lo lindo. Y hasta aullado a la luna en noches en que ni siquiera había luna. Tal el nivel de los aullidos, que a veces nos contestaban los lobos de las praderas norteamericanas. No así, Kevin Kostner. Pero no importa. Sufrimos tanto como las que lo hicieron en silencio. Podemos ponernos las tetas que queramos y del tamaño que se nos cante. Pagamos el precio. Al menos la que pudieron pagarlas.

Al parecer, Angelina vendría a ser como una cobarde que no fue lo suficientemente macha para bancarse un cáncer de mama, como toda hembra debería ser.  Y lo surrealista de esto, es que, como dije antes, el “hacerse las lolas” es una de las operaciones más comunes entre mujeres de todas las edades. Incluso menores de edad que se la hacen  con el consentimiento de los padres. Y hasta bajo las órdenes de los padres que quieren que la nena se tinellize, baile medio desnuda ante las cámaras de TV, consiga el marido polista y/o empresario, y mantenga al resto de la familia por siempre jamás. Eso está permitido, aceptado y hasta aplaudido por cierta parte de la sociedad. Pero el sacarse las tetas sanas por miedo a  tener un 87%  de contraer cáncer, no es bien visto.

¿Por qué? ¿Saldrán las mujeres corriendo a hacerse el mismo tratamiento? Lo dudo.  Tan poco probable como que las mujeres salgan corriendo a hacerse un aborto porque este sea legal. ¿Habrá médicos inescrupulosos que recomienden hacerlo porque es un buen negocio? Y, sí. Puede ser. Depende del médico. Y de la plata de la paciente, porque tanto el análisis de sangre para saber si una es portadora de los genes malvados, como la operación en sí, salen un fangote. Pero que podría pasar. Podría. Es como el parto natural o la cesárea. Hay médicos que recomiendan las cesáreas porque es más caro, no porque sea necesario.

Y ya que estoy, soy una convencida de que si una mujer prefiere, y puede pagar, una cesárea, al “parirás con dolor” de la Biblia, tiene todo el derecho del mundo a pedirla.  Como deberían tener acceso gratis, o a un precio razonable, a hacerse el análisis de sangre que permite detectar si una es portadora de los genes cancerígenos que aumentan en un 87% la posibilidad de contraer cáncer. Y vale también para los hombres y su cáncer de próstata.

Yo le agradezco en el alma a Angelina Jolie, el haber hecho pública su decisión y, más que nada, el explicar por qué. Como dice mi amiga Patricia, integrante como yo, del Club de Brujas Radioactivas, consiguió que se hablase del tema fuera del mes permitido. O sea, el mes de Octubre. Dicho sea de paso, agrego yo, con eso del “Mes de Cáncer de mama”, en cualquier momento, a las que lo tuvimos o tienen, nos felicitarán y regalarán una caja de bombones. Tipo el día internacional de la mujer, los 8 de Marzo. Así que, gracias Angelina. La familia agradecida, se revuelca en el pastito. L.M.V.