“La force tranquille”
“La force tranquille”.Esta célebre frase fue el eslogan principal de la exitosa campaña presidencial de François Mitterrand en 1981, año en el que se convirtió en el primer presidente socialista de la Quinta República Francesa. Nos vino a la mente cuando algunas décadas atrás en Marketing Político estudiamos el proceso de esa elección con el Dr. Luis Costa Bonino,Profesor en Ciencia Política. Sciences-Po París , realmente había sido todo un suceso.
La frase inspirada en unas palabras del histórico líder socialista Léon Blum en 1936, buscaba un doble objetivo estratégico:
• La fuerza: Simbolizaba la determinación de la izquierda y la firme voluntad de implementar reformas profundas y un cambio social.
• La tranquilidad: Buscaba proyectar serenidad, estabilidad y paz civil para tranquilizar a los sectores más moderados del electorado que temían la llegada del socialismo al poder.
El eslogan se inmortalizó en un famoso póster donde Mitterrand aparecía en primer plano, sonriente y sereno, con el apacible pueblo rural francés de Sermages y el campanario de su iglesia de fondo, reforzando esa noción de arraigo, calma y seguridad.
Hoy la realidad es muy otra: ” la force diabolique”
¿Y quiénes son ahora esos enfants de la patrie? Con la premisa de fronteras abiertas- pensando en el voto- los nombres de ciudadanos jóvenes -y a nadie parece importarle -que son más utilizados en los registros civiles a recién nacidos sean: Mohamed, Said, Aziz, Mahmoud, Farid, Amir,Rami,etc,etc.
¿Son ellos al grito de Allah Uakbar quienes van a garantizar la Liberté, egalité y fraternité? .Netanyahu le dijo hace 3 años a Macron …. “si no los detenemos ahora en Gaza … los encontraréis en Paris”. Cuánta razón tenía.
Fin de semana con París en llamas, ardieron Lyon, Paris, Marsella, Toulouse, Limoges y la Francia de la Liberté, egalité y fraternité sucumbió bajo el argumento de eufemismos de “revueltas estudiantiles”. Así como lo de Ceuta lo llamaron “crisis migratoria” y “peligro subjetivo” , o como llaman “jóven de barba espesa” a un Yihadista que dispara a la multitud en un mercado de Bruselas.

Nada importa, hasta que importa .. hasta que ves edificios históricos, emblemáticos, en Lyon o Limoges derrumbándose incendiados rodeados de banderas palestinas o saqueos en Gallery Lafayette en pleno Paris, o la plaza del Duomo de Milán ardiendo.
La Europa potente, atraviesa su momento de profunda transformación y vulnerabilidad, enfrentando un desafío cultural y social derivado de la llegada y expansión del islamismo radical. Ciertas políticas de acogida, cobijando, amparando, los han criado en la comodidad del subsidio y ahora los empujan a la calle con un bidón en la mano y un eslogan en la cabeza. Ante la inacción institucional y el apoyo desmedido de una parte del espectro político europeo han facilitado esta situación, descuidando los valores y la seguridad.
“Welcome refugees”, “free Palestine”, “from the river to the sea”,(o sea: bienvenidos los refugiados, Palestina libre, desde el río hasta el mar) entonces se ven banderas palestinas que engalanan eventos ,Vuelta de Francia, partidos de fútbol, en la victoria del PSG en la Champions vimos como musulmanes por todo Paris se subían a estatuas y monumentos al grito de “Paris nous appartienne” mientras destrozaban a su paso, a buen entendedor, pocas palabras bastan. Una izquierda reaccionaria sin ideas que les toma por aliados, sin darse cuenta que todos esos canticos confluyen todos en uno solo: ALLAH UAKBAR , con la destrucción y el precepto coránico de conquista que ello trae consigo.
La ceguera de occidente es tan necia, que por incomprensible parece incluso intencionada.
Nadie parece entender la surrealista alianza que tuvo Maduro con Irán. Nadie parece entender el amor y la pasión de Sánchez por Hamás y los ayatolas. Nadie comprende el odio visceral de Macron por Israel. Nadie comprende el amor de los suecos por el islam, que los está destruyendo.
No entienden que hay miles de guetos islamistas en Europa donde los ciudadanos y ni siquiera las policías locales entran ; a nadie le importa que hayan pueblos en Europa y Cataluña con más mezquitas que iglesias, que hayan invasiones flagrantes a territorio español, que en las escuelas se intenten imponer costumbres coránicas, que pasees por Londres , Paris o Bruselas y veas más mujeres con velo y burka que mujeres vestidas normales. ¿Son los estudiantes? Todos vestidos de negro destruyendo a su paso, saqueando; pañoletas árabes, rostros morenos de diferentes razas.
Eso no me parecen revueltas estudiantiles, a mí eso, me parece la Yihad en plena ebullición.
¿Quién mueve los hilos? Cualquiera con dos dedos de frente lo sabe: el partido que sangra votos en las urnas descubre de golpe que la calle es su salvavidas, su segunda oportunidad, su trampolín de emergencia. Y entonces llega la jugada más sucia del manual: empujar a los jóvenes al frente, convertirlos en carne de cañón ideológica, en escudo humano con eslogan. Un joven indignado con una piedra en la mano genera más titulares que un aparato político obsoleto con un programa que ya nadie compra.
Entonces, en una auténtica ensalada rusa, ahí aparecen mezclados los “chalecos amarillos”(surgidos a finales de 2018), sindicatos, estudiantes y los que llegaron “refugiados”. Al 98% de los alborotadores y terroristas de las calles de Francia estos días, les importa un pepino el IPC , la inflación, la vivienda, la educación, el costo de la vida, la prima de riesgo , el empleo, el combustible, lo único que les mueve es desestabilizar, es imponer la Yihad y su ley.
Así funciona este teatro : Macrón y Sánchez lo saben,los que fracasan en democracia la sustituyen por el ruido, y los que pagan el precio siempre son los mismos: los más jóvenes y los más ingenuos. Queman un edificio y tiran piedras a la policía porque en sus casas y en sus colegios y en sus mezquitas, les dejan bien claro que hacer eso en nombre de Allah es imperativo categórico (concepto central del filósofo Immanuel Kant, claro no contaba con la Yihad)y que si mueres en el intento, eres un mártir y vas al paraíso.
Les han enseñado que el mundo les debe una casa, una mujer,un sueldo y una causa; jamás que la libertad se paga con esfuerzo y trabajo y que deben respetar la cultura y las normas del país que los recibe. No, su misión es quemar edificios emblemáticos, la cultura y el saqueo. Ya no son solo los recién llegados los que crean disturbios. Estos alientan y motivan a los nacionalizados de segunda y tercera generación que comenzaron a llegar hace dos o tres décadas, la silenciosa invasión de Europa, a que les acompañen a destruirla, para poder imponer así la Sharia sobre los escombros.
Arde Francia, agoniza Europa.
Fotos Ayuntamiento de Limoges, Isaac Benhamu, ABC,OkDiario

