La seguridad, el flanco más expuesto de Orsi
Con una aprobación que ronda el 25% y la oposición reclamando la salida de Carlos Negro, el presidente ratificó su respaldo al ministro del Interior. La violencia se consolida como el examen más duro para el Frente Amplio de cara a 2029.
Hay problemas de gestión que se resuelven con un cambio de gabinete y otros que obligan a un presidente a jugarse por su equipo. Yamandú Orsi parece haber elegido lo segundo. Consultado esta semana por los cuestionamientos de la oposición a Carlos Negro y por los pedidos de renuncia, el mandatario ratificó su respaldo total al ministro del Interior.
La presión viene de lejos. En julio, el directorio del Partido Nacional reclamó formalmente la remoción de Negro, tras conocerse que el primer semestre de 2026 registró la mayor cantidad de homicidios para ese período desde 2015. Los blancos sostienen que las cifras contradicen el discurso oficial de abril, cuando el ministro habló de una baja consolidada. Entonces, ante el Senado, Negro aseguró que se afirmaba una tendencia descendente y mencionó una caída interanual de 6,7% en los homicidios al cierre de marzo.
El propio presidente reconoció el deterioro del clima. Orsi afirmó este mes que la violencia crece y que el crimen organizado se volvió mucho más violento. Esa admisión convive con una defensa cerrada de la conducción del Ministerio del Interior, una tensión que la oposición explota sin demasiado esfuerzo.
El Poder Ejecutivo no ha estado inmóvil. A fines de setiembre, Negro anunció operativos especiales en las zonas de mayor concentración de homicidios y el gobierno impulsa un aumento de penas para el tráfico y porte de armas. Del otro lado, el senador colorado Pedro Bordaberry sostuvo en la interpelación de abril que el ministro repite errores de sus antecesores.
El costo político está a la vista.
La encuesta de Cifra ubicó la aprobación presidencial en 24%, frente a una desaprobación de 57%. Factum, presentada el miércoles, mostró un panorama algo menos severo pero igualmente adverso: 26% de aprobación y 52% de desaprobación, con un rechazo que bajó tres puntos pero un respaldo estancado por segunda medición consecutiva. No todo es en contra: Cifra también destacó la baja de la pobreza en el primer semestre, aunque el límite en ser pobre o no depende de un escalón, de que le ingresen a la familia $200 más, o menos, si es inquilino o no ; el anuncio de una inversión de 5.700 millones de dólares de la española Solaria,(con conflictos en España, sociales,legales, ambientales) cifra que incluye todo lo que vendrá del exterior( logística, técnicos ,materiales),algo local y quedará el empleo que se produzca mientras se realiza la obra.
El Frente Amplio, que acaba de cerrar su VIII Congreso con la mirada puesta en la elección de 2029, concretó la reelección de la presidencia por aclamación, algo que hacía tiempo no acontecía, por la continuidad de Fernando Pereira como presidente de la fuerza ;se incorpora el Impuesto al 1% más rico: se logró una redacción de consenso para incorporar la propuesta impulsada por el PIT-CNT de gravar la riqueza con “fines distributivos”, pero saben que la seguridad es el terreno donde se miden los gobiernos de izquierda con más rigor. El oficialismo defiende que el plan es, en palabras del propio Negro, un proceso en movimiento que necesita correcciones. La oposición responde que ya pasó más de un año de diálogo y anuncios.
Más que el destino de un ministro, lo que está en juego es otra cosa: si los resultados llegan antes de que la paciencia ciudadana se agote. Con respaldo presidencial pero sin números que lo acompañen, el margen de Negro depende, hoy, de lo que muestren las próximas estadísticas.
Foto: Presidencia

