Las preguntas del Coach

Gran parte de la tarea del coach está relacionada con la escucha atenta y desprejuiciada del otro, captando su lugar en  el mundo, sus puntos de vista y desde dónde habla y actúa, y cómo sus creencias, miedos y supuestos operan de tal forma que la persona no se siente a gusto.

Irvin Yalom llama a esto utilizar “grandes orejas de conejo”, refiriéndose a esta escucha muy atenta y centrada en el cliente. En Gestalt hablamos de la presencia curiosa del coach, donde esta curiosidad nos permite incursionar en preguntar, en tomar un rol activo, de forma de profundizar aquí y allá, donde sintamos que el relato no es claro, donde una generalización esconde supuestos no expresados, creencias. Llamamos de “iluminar” a la posibilidad de señalar a través de la pregunta, a veces del simple parafraseo, aquellas partes del discurso del cliente que parecen pasar inadvertidas.

 

La pregunta es entonces una herramienta al servicio de la curiosidad, del iluminar,  del abrir un nuevo camino en el discurso del  cliente, posibilitando quizás un “darse cuenta” o una nueva perspectiva de sus asuntos.

Las preguntas

Decimos siempre -en Gestalt- que la  pregunta “¿porqué?” no es demasiado útil, y hasta la desaconsejamos fuertemente.  Es que esta pregunta mira hacia atrás, y para peor, nos conecta con la explicación. Nada más inútil que una explicación, salvo aquellos casos en que el Coach expresamente quiera conocer el fundamento que tiene el cliente respecto a algo. En las demás ocasiones, es una invitación segura a que nos “vendan” una historia y expresaría una cierta disposición del Coach a comprarla… 

A propósito de preguntas, dice Francisco “Paco” Sánchez, gestaltista del Institut de Barcelona, que “a partir de la demanda inicial del cliente, el proceso transcurre típicamente sobre dos cuestiones básicas que podríamos llamar apoyaturas, al modo como un tema musical se escribe sobre la apoyatura del pentagrama. Empezamos con ‘¿cómo estás, cómo te  sientes, qué te pasa?’ y seguimos con ‘¿qué necesitas, qué quieres?’ ó ‘¿qué quieres  hacer con ello?

Éstas son las típicas preguntas de Perls, que constituyen la base y el núcleo del trabajo gestáltico.

El propio Perls añade dos más, a modo de variantes de las anteriores: ‘¿qué estás evitando? y ¿qué esperas?’ Él mismo considera, todas ellas, como diferentes formulaciones de la cuestión básica:‘¿de qué te das cuenta?’ “.

Note el lector la simplicidad que tiene una pregunta efectiva,despojada de todo adorno, certera y directa.

Agrega Paco tres preguntas más, que ha incorporado a su práctica:

  • De Virginia Satir, “¿Cómo te sientes?” y “¿Cómo te sientes, sintiéndote así?”, donde  esta pregunta apunta a la autoestima del cliente (y creo que muestra también el buen humor que puede desarrollarse en una sesión…)
  • Una segunda pregunta preferida por Paco tiene que ver con que no todo problema que traiga un cliente es para ser resuelto y muchas veces ni siquiera queda claro cómo lo o la afecta. Entonces, la pregunta sería “¿De qué manera ésto es para tí un problema?”, evitando así suponer nosotros o inferir lo que el planteo significa para el cliente.
  • Y por último, nos regala una pregunta interesante para cuando un cliente tiene muchas explicaciones y se enrieda en ellas: “¿Qué te duele realmente?” ó “¿qué es lo que  de verdad te duele tanto?”, de forma que sea el cliente que clarifique dónde le aprieta su zapato.

Interesantes herramientas, escucha y preguntas son un tándem indisoluble, al servicio del coaching, al punto que hay quienes se refieren a “preguntas láser” para el caso de aquellas que producen resultados potentes e inmediatos.

Yo tengo también una pregunta muy preferida, que aplico cuando siento que el cliente relata algo que desea hacer sin ser muy específico en para qué me lo cuenta, o sin clarificar dónde estaría el obstáculo. En esos casos, escucho pacientemente esperando que exprese la dificultad… y si no aparece, voy al grano:

  • “¿qué te lo impide?” ó sus variaciones. 

Un poco en broma y otro poco en serio, siento que esta pregunta debe estar siempre en la cartera o el bolsillo de todo Coach.  

Y siempre recordemos, las preguntas van unidas a las orejas de conejo.

@2013 – Gustavo Nisivoccia  

 

Francisco Sánchez, “Terapia gestalt: una  guía de trabajo”, Rigden, Barcelona

(Este libro me motivó a viajar y conocerlo personalmente: Una persona maravillosa!)       

 

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